Dos direcciones de diseño para tu sitio — mismo nivel de modernidad y de conversión, distinta personalidad. Y el cotizador que ninguno de tus competidores tiene.
Elijas la que elijas, tu sitio queda al mismo nivel: moderno, con secciones vivas y una ruta clara a la cotización. La decisión es de personalidad de marca, no de calidad.
Audaz y dramática. Fondo oscuro, tipografía condensada gigante y un acento cian eléctrico. El "wow" que emociona en el primer segundo.
Limpia y editorial. Fondo blanco, retícula precisa y un acento rojo señal. Transmite rigor, especificación y confianza.
El visitante selecciona equipos, dice su capacidad y aplicación, y deja sus datos. Al enviar se disparan dos correos: uno a ti con el prospecto calificado, y otro al cliente confirmando su solicitud.
El cotizador es transversal: es el mismo motor para las dos rutas — se le pone la piel de la A o de la B según la que elijas. No condiciona tu decisión de diseño.
Arrastra el configurador de la A, selecciona marcas en el comparador de la B. Están vivas.
Las dos convierten igual. Pregúntate cuál se siente más "tu empresa" ante tu cliente.
Color y tipografía se afinan al cerrar tu marca (nombre y logo). Aquí decides la estructura y el tono.